Pilates y embarazo

Pilates y embarazo

Pilates y embarazo

Si estás leyendo este artículo, probablemente sea porque estás embarazada y te interese la forma de cómo el Pilates te puede ayudar durante el embarazo, así que ¡enhorabuena!

Índice

El embarazo puede ser el momento ideal para cuidarte y empezar a hacer ejercicio de forma segura y controlada (siempre bajo supervisión médica) o para seguir con dicha actividad, debido a los grandes beneficios que te puede aportar a tu salud física y mental.

 

Pilates para embarazadas, ¿por qué deberías hacer Pilates durante el embarazo?

Porque tu cuerpo sufrirá unos cambios músculo esqueléticos y fisiológicos que junto al aumento de peso afectará a tus articulaciones y músculos. La práctica de Pilates te ayudará a evitar las molestias en tu columna, lumbalgias, tensión cervical, etc. También te aportará otros beneficios como los que comentamos en el post Lo que Pilates puede hacer por ti Échale un vistazo. ¡Te sorprenderá!

 

Estos son algunos de los cambios que experimentará tu cuerpo durante el embarazo:

Cambios fisiológicos en la columna.

Debilitamiento de los músculos abdominales debido al aumento del tamaño del útero.

– Mayor soporte y tensión sobre el suelo pélvico.

– Desplazamiento del diafragma hacia arriba, sufriendo mayor presión y como consecuencia la respiración se verá afectada.

– Debido al desplazamiento del diafragma, el corazón también se desplazará y tendrá que trabajar más.

El sistema digestivo se desplazará hacia arriba y se ralentizará, le costará trabajar de manera eficiente.

Si quieres saber más sobre cómo la práctica de Pilates puede ayudarte durante tu embarazo, contáctanos a través de nuestro formulario de contacto, teléfono o redes sociales y te atenderemos encantados.

 

Hoy, nos vamos a centrar en uno de esos cambios: la postura y la columna

A medida que transcurre el embarazo, las curvas de la columna se van modificando. La lumbar tiende a exagerarse (hiperlordosis) y junto con la pelvis que se anterioriza (anteversión) dará lugar a una musculatura lumbar acortada y tensa, con el posible riesgo de pinzamiento de alguna terminación nerviosa o de una lumbalgia de origen muscular.

Debido a que la pelvis, con el aumento del feto se anterioriza, los flexores de la cadera y cuádriceps se acortan.

La corrección de la pelvis y la lumbar hacia una posición más neutral puede aliviar mucho los síntomas dolorosos del embarazo.

Debido al aumento del peso del feto y la tensión en la zona lumbar, la zona dorsal alta se verá afectada intentando compensar el centro de gravedad y como resultado, los hombros se redondearán hacia delante y la cifosis dorsal aumentará. Esta postura hará que tus músculos de la zona alta de la espalda se debiliten y los músculos pectorales se acorten.

 

Conclusión…

Una postura correcta es esencial para proteger tu columna antes, durante y después del embarazo

Pilates te permitirá identificar los músculos clave para adoptar la postura correcta y te enseñará a usarlos sin tensiones. Conseguirás tener mayor consciencia de tu postura mediante patrones de movimiento fáciles y te ayudará a evitar el dolor de espalda y la excesiva presión sobre las articulaciones, síntomas propios del embarazo.

También te hará conectar más con tu bebé, sentirte más confiada y positiva, aumentará tu vitalidad y potenciará tus niveles de energía.

 

¿Todavía tienes dudas de todo lo que te puede aportar Pilates en el embarazo?

 

 

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