Seguimos abiertos en verano. Si tú necesitas parar, también tenemos un plan para eso.

pilates reformer en verano

Julio aprieta. Las agendas se vacían, las ciudades se quedan a medias y la excusa número uno de la temporada es siempre la misma: "con este calor, mejor lo dejo para septiembre". En Hygge Pilates no vamos a decirte que el calor no importa. Importa. Pero no cerramos, y si tú necesitas parar unas semanas, hay una forma correcta de hacerlo sin perder tu plaza ni tu nivel.

Nuestros estudios no cierran en verano

Santiago de Compostela, Vigo y A Coruña mantienen actividad completa durante julio y agosto. No hay parón estival, no hay "cerrado por vacaciones" en la puerta. El Reformer sigue montado, los grupos siguen activos y el criterio técnico no baja de nivel porque suba el termómetro.

Esto no es un detalle menor si entrenas en serio. La discontinuidad es lo que más cuesta recuperar: estabilidad articular, control del core, la memoria muscular que trabajas sesión a sesión. Un verano entero sin pisar la sala no es una pausa neutra — es un retroceso real que se paga en septiembre.

Por eso mantenemos el ritmo. Si tu rutina depende de que el estudio esté ahí, va a estar ahí.

El calor no cambia el criterio, cambia el horario

Que sigamos abiertos no significa que ignoremos que en verano el cuerpo y las agendas funcionan distinto. Muchos de nuestros grupos ajustan horarios en julio y agosto para adaptarse a franjas de menos calor y a la disponibilidad real de quienes siguen entrenando en la ciudad. Consulta la app o pregunta directamente en tu estudio de referencia por los horarios de verano actualizados — pueden variar entre Santiago, Vigo, A Coruña y Pontevedra.

Lo que no cambia es el nivel de exigencia dentro de la sala. Seguimos entrenando fuerza, control y precisión técnica. El verano no es temporada de bajar el ritmo — es temporada de sostenerlo mientras la mayoría lo abandona.

La excedencia te libera de la cuota, no de tu cuerpo.

No hace falta Reformer para sostener lo básico durante estas semanas. Con seis movimientos de suelo, sin ningún accesorio, mantienes activo lo que trabajas en sala: control del core, estabilidad de cadera y movilidad de columna. Los puedes hacer en la habitación de un hotel, en el salón de casa o en cualquier superficie plana.

  1. Elevación de tronco. Tumbado boca arriba, eleva cabeza y pecho activando el abdomen profundo, sin apoyar del todo las lumbares en el suelo. Baja controlando vértebra a vértebra.
  2. Puente de cadera. Rodillas flexionadas, pies apoyados. Eleva la cadera despegando la columna del suelo tramo a tramo, sostén arriba unos segundos y desciende con el mismo control.
  3. Cuadrupedia con extensión de pierna. Apoyo de manos bajo hombros y rodillas bajo cadera. Extiende una pierna hacia atrás sin mover la pelvis, alterna con control.
  4. El gato. Desde la misma posición cuadrúpeda, alterna flexión y extensión de columna, vértebra a vértebra, coordinando con la respiración.
  5. Extensión alterna de piernas. Tumbado, rodillas al pecho a 90°, extiende una pierna manteniendo el abdomen activo y el tronco estable, alterna con la otra.
  6. Plancha inversa. Sentado, manos apoyadas detrás, eleva la cadera hasta alinear cabeza, hombros, cadera y piernas en una línea recta.

No sustituye una sesión de Reformer, pero sí evita que tu cuerpo llegue a septiembre desde cero.

Si tú sí necesitas parar: así funciona la excedencia

Hay situaciones reales en las que parar tiene sentido: viajes largos, mudanzas, trabajo estacional, lo que sea. Para eso existe la excedencia, y aquí tienes cómo funciona exactamente, sin letra pequeña:

  • Duración máxima: puedes solicitar excedencia por un máximo de 2 meses al año.
  • Cómo se solicita: rellenando el Formulario oficial de Gestión de Suscripción.
  • Plazo: debes presentarlo antes del día 25 del mes anterior al que quieres que empiece la excedencia. Las cuotas se renuevan automáticamente el día 1 de cada mes, así que fuera de ese plazo la solicitud no podrá aplicarse al mes siguiente.
  • Qué pasa con tu plaza: al volver, retomas tu cuota y tu formato de acceso (autoreserva, libre acceso o bono) con normalidad.

Este mismo formulario sirve también si lo que necesitas es cambiar tu número de sesiones al mes, subir o bajar de tarifa, o darte de baja definitivamente. Todo pasa por el mismo canal, con el mismo plazo del día 25.

Volver sin empezar de cero

La razón por la que insistimos tanto en no dejar pasar el verano entero sin entrenar —o en gestionar bien la excedencia si toca parar— es una sola: volver en septiembre con ventaja, no desde cero. Quien mantiene aunque sea una sesión semanal en julio y agosto llega a la vuelta del verano con el core activo, la técnica intacta y cero curva de recalentamiento.

Quien desaparece dos meses sin pedir excedencia y sin pisar la sala, vuelve a septiembre con una calibración nueva por delante. Tú decides cuál de los dos caminos tomar. Nosotros seguimos aquí, en las cuatro ciudades, todo el verano.